PATON S1 STRADA, ESPÍRITU DE CARRERAS

Foto 03 Paton S1

“Nostalgia en verde”

Con la Paton S1, esta pequeña marca artesanal lanza su primera moto matriculable tras más de cinco décadas dedicadas a la competición. Esta neo-clásica, es un tributo a todos estos años de trabajo en el complicado circo de las carreras, durante los cuales ha defendido una forma de hacer motos que hoy por hoy se ha visto relegada a las carreras de clásicas, donde se ha convertido en toda una referencia.

Y es que la historia de Paton es la de un auténtico David que se ha negado durante años a sucumbir ante el Goliat que ha supuesto la evolución de la industria de las dos ruedas.

Foto Paton 125-4T en la Isle of Man TT'58

Un poco de historia

Para entender la Paton S1. hay que remontarse a finales de los cincuenta, más concretamente a 1958, cuando dos técnicos del equipo de carreras de Mondial se quedan en la calle al abandonar esta mítica marca, junto con Gilera y Moto Guzzi, el Mundial de Motociclismo. Ante esta adversidad y con la juventud como acicate, Giuseppe Pattoni y Lino Tonti deciden crear su propia escudería, nace Mondial Paton, que terminará convirtiéndose en Paton, nombre creado a partir de la primera sílaba del apellido de ambos. Pero el binomio no durará mucho: al año siguiente Tonti abandona el proyecto dejando las riendas a su socio, que desde ese momento se convierte en el alma de la marca. De esta época cabe destacar el séptimo puesto conseguido por Mike Hailwood en el TT Man de 1958 con un modelo de 125cc.

Foto Mondial en Monza'57

Durante los siguientes años, Paton decide participar en las categorías mayores, saltando de las 250 a las 350 para acabar en las 500cc, siempre con sus clásicos motores bicilindricos en paralelo y siendo guiadas por nombres ilustres como Gallina, Trabalzini, Angelo Bergamonti (Campeón de Italia de 500cc en 1967) o Billie Nelson y Freddie Stevens que consiguieron algunos podium en el Mundial entre 1968 y 1970.

Foto Pep con Paton 250cc

Fin de una época

Con la llegada de los setenta, Paton se ve obligada a dejar sus motores bicilíndricos de cuatro tiempos, sustituyéndolos por otros de cuatro cilindros y dos tiempos para seguir en la brecha, lo que consiguen a pesar de la espantada en pleno desarrollo del que iba a ser su piloto estrella: Virginio Ferrari. Tras esto, en los años 80, se incorpora Roberto, hijo del fundador, y Claudio Colón que será el encargado del desarrollo de los chasis durante los siguientes años. Con la llegada de ambos, Paton consigue aumentar su competitividad, volviendo a la senda de los éxitos deportivos, ejemplo de ello es el tercer puesto en la general del campeonato europeo de velocidad en la categoría de 500cc.

Foto Paton 125-4T (Pep y Zubani)

Pero todo tiene un final y aunque a todos nos habría gustado que hubiera sido con un último podium ante las omnipotentes Hondas, Suzukis y Yamahas de la época, la verdad es que tras la muerte de su fundador (1988) y la imposibilidad de mantener el ritmo de la competencia en el desarrollo de sus motos, Paton decide en 2001 retirarse de la alta competición… al final, un ejército de Goliats había derrotado a David.

Paton hoy

En la actualidad, la oferta de Paton se compone de tres modelos. Por un lado están sus dos afamadas reediciones de clásicas, la BL3-R de 1968 y la BM3-R de 1973, motos 100% “pista” que montan motores bicilíndricos de 4 tiempos con 500cc, que tienen su mercado entre los más exquisitos coleccionistas y los aguerridos participantes de las carreras reservadas a clásicas, donde es admirada gracias a triunfos como los conseguidos en el Manx GP de los años 2007, 2008, 2009, 2011 y 2012 y en el Classic TT del año pasado, también celebrado en la mítica Isla de Man.

Foto Paton BIC 500

En cuanto al tercer modelo, la Paton S1, es la primera moto de esta pequeña empresa italiana fabricada para ser usada en la calle, una neo-clásica de aspecto deportivo del que nos vamos a ocupar en las siguientes líneas.

Foto Paton 500

Paton S1… Stradale

La Paton S1, como os comentábamos al principio de este reportaje, es un guiño a toda la historia deportiva de la marca. Aunque su apariencia recrea la de las deportivas de los años 60 y 70 en el interior existe una moto moderna, cómoda y fiable apta para un uso más polivalente de lo que a principio pueda parecer.

Foto 04 Paton S1

La Paton S1 parte de un chasis fabricado a base de tubos de acero soldados, donde se acomoda un motor de origen japonés de 650cc. El sistema de suspensiones está compuesto por una horquilla telescópica con barras de 43mm de diámetro, totalmente ajustable, firmada por la trasalpina Paioli, y para el tren trasero se ha optado por un par de amortiguadores Öhlins, también totalmente ajustables, colocados de modo convencional, casi verticales, que actúan sobre un basculante de doble brazo fabricado en aluminio.

Este más que efectivo equipo de suspensiones unen el chasis a un par de ruedas con unas preciosas llantas de radios, como manda la tradición, que montan neumáticos de medidas 120/60 17 y 160/60 17. Sobre éstas se han instalado: delante un doble disco de 295mm con pinzas Brembo de la “Serio Oro” de 4 pistones y detrás un único disco de 220mm con una pinza de un solo pistón del mismo fabricante.

Foto 01 Paton S1

En cuanto a las cotas, la Paton S1 pesa tan solo 158Kg en orden de marchas; tiene una distancia entre ejes de 1.390mm; una altura desde el asiento al suelo de 810mm y su horquilla tiene un lanzamiento de 25º.

Un corazón japonés

Sí, el propulsor es de  origen nipón, más concretamente es similar al montado por las ER6 de Kawasaki. Se trata de un bicilíndrico paralelo refrigerado por agua que cubica 649cc y monta un sistema de doble árbol de levas (DOHC) de 8 válvulas. Entrega una potencia de algo más de 72cv a 8.500 vueltas y genera un par motor de 64Nm a 7.000rpm, lo que le permite superar holgadamente los 215km a la hora. Va acompañado de una caja de cambios de 6 velocidades con un embrague en baño de aceite que es accionado por un sistema de cable; una primaria a base de engranajes; una transmisión final de cadena y una doble salida de escapes muy corta, situada a cada lado de la moto bajo el carenado.

Foto 02 Paton S1

La elección de este motor para la Paton S1 no ha podido ser más acertada, es un motor moderno y fiable que cumple estéticamente con la tradición de la marca y que entrega unas prestaciones más que suficientes para este tipo de moto.

Verde corsa.

Pero lo que realmente  hace especial y distinta a la Paton S1 es su carrocería, dividida en tres partes: por un lado su largo y plano depósito de gasolina, con unas sinuosas hendiduras en ambos lados para albergar las rodillas del piloto y que puede llegar a contener 16 litros; el conjunto asiento/colín, donde destaca la reinterpretación que se ha hecho de los montados en las motos de carreras de la época de Agostini y compañía, donde sus luces traseras fluyen en dos líneas paralelas a la marcha y del que cuelgan el soporte de la matrícula e intermitentes… puro diseño italiano; y por último su clásico y redondo carenado, donde tendremos la posibilidad de elegir por un lado entre si lo queremos completo o que muestre parte del motor y por otro el tipo de óptica, sencilla o doble, ambas redondas como manda la tradición.

Foto 05 Paton S1

¿Como y cuanto?

Con este tipo de motos siempre acabamos haciéndonos estas dos dolorosas preguntas. Al ¿Como? Podemos deciros que Paton nos atiende a través de su página web, donde podemos hacer nuestro pedido, tras adelantar una parte de su precio e indicar cuales van a ser nuestras exigencias en cuanto acabado. Sobre el ¿Cuánto? Existen cuatro terminaciones que os describimos empezando por la más exclusiva: “First Factory Signature”, este es el nombre de las tan solo 25 unidades que se fabricarán, que llevarán su chasis soldado en bronce con un acabado trasparente, el logo de Paton grabado en las tapas de los cárteres y sus tres dorsales pintados en amarillo, su precio será de 23.000€ sin impuestos.

Foto 03 Paton S1

De las otras dos opciones se fabricarán: 50 unidades de la versión “Pep Memorial” a razón de 21.000€, que tendrán su chasis dorado y el carenado pintado en verde mate;  y 151 unidades de la “ClassicTT” que cierra el exquisito club de las series limitadas.

Todos los modelos incluirán amortiguadores Öhlins, tacómetro firmado por Motogadget modelo “Vintage”, intermitentes y botellas de líquidos de embrague/freno fabricados en aluminio por Rizoma, se distinguirán de las anteriores por llevar el chasis pintado en negro, el carenado verde brillante con una serigrafía del “Man Classic TT”, montar unos reposapiés de Valter Moto en vez de los Paton que montan los otros dos modelos y que su certificado de autenticidad además de la firma de Roberto Patoni, hijo del fundador, llevarán también la de la autoridad de la Isla de Man, su precio 18.500; por último nos queda el modelo “Estándar”, que tendrá un precio de 16.000€, siempre sin impuestos, y que evidentemente vendrá un poco más pelado en cuanto a componentes.

TT Man 2014

Como no podía ser de otra manera, la Paton S1 participó el pasado mes de junio en el IOMTT 2014 en la categoría “Lightweight”, una categoría donde tienen cabida motos de hasta 650cc con motores de uno y dos cilindros. Así, rodeada de una legión de Kawasakis ER6, Ninja 650R y Suzukis SV650, la italiana conseguía un buen 6º puesto, dada su falta de experiencia, a manos del británico Olie Linsdell. Además, el de Bedford, todo un especialista en este tipo de carreras, lograba la velocidad máxima de la prueba parando el crono en 243,93 Km/h.

Texto: Manel Hospido
Fotos: Paton

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