VYRUS MOTO


Letal, en sensaciones.
(Reportaje publicado en el nº11 de ChopperOn)

Vyrus 984 c3 2v
Tras la quiebra de Bimota hace unos años, hubo un enamorado de las cosas sencillamente bellas que se resistió a este fatal final y desde un pequeño taller en Rímini y con algunos chasis “omega” de la casa creada por Tamburini, empezo una aventura que ha enamorado a gente como el mismísimo Tom Cruise o el hijo de Phil Read, actual campeón con una de estas motos del Thunderbikes inglés.


Vyrus 984 C3 2V
Partiendo del chasis que hizo famosa a la Tesi de Bimota, Rodorigo Ascanio crea una moto superligera de solo 150kg que es propulsada por un sencillo motor de dos válvulas por cilindro de Ducati, al que se puede refinar hasta conseguir hacerlo competitivo para carreras de “twins”. Lo más destacable a simple vista son, la ausencia de horquilla, sustituida por un basculante en aluminio, su escape con salida por debajo del motor, su escueto colín y su afilada óptica que dan al conjunto un aspecto de insecto peligroso. Esto es una Vyrus, ni más, ni menos, sencillez al servicio de la eficacia.


Tras el renacer de Bimota, esta moto también fue distribuida por esta marca, en una pequeña serie, bajo el nombre de Bimota Tesi 2D, ayudando de esa manera a su vuelta a la élite del motor.


Vyrus 985 C3 4V
Este modelo monta el motor de la Ducati “triple 9” en su versión “R”, eso supone 150cv de bicilíndrico Boloñés. La adopción de este motor con refrigeración líquida a supuesto, respecto a la versión anterior, toda una serie de adaptaciones entre las que podemos destacar la colocación de los radiadores de agua, que van situados longitudinalmente al cárter del motor en forma de “V” , permitiendo así que el conjunto permanezca tan estrecho como una 250 de gran premio.


Esta solución ha obligado a trasladar el escape bajo el colín en una preciosa doble salida. El conjunto total de la moto se queda en un peso de 157kg, una relación casi de caballo/kilo, que da a esta obra de arte un carácter puramente deportivo, eso sí, a su estilo.


Todo en esta vida tiene su parte negativa y tal derroche de ingenio y exclusividad no podía ser menos. Estas Vyrus tienen precios que en su país natal, Italia, arrancan en los 37.730€ para la versión de dos válvulas y 54.000€ para la refrigerada por agua, muy lejos de lo que puede permitir el sueldo de un simple mortal y más cercano a ciertos bolsillos privilegiados, a los que además se les da la oportunidad de personalizarla, tanto estéticamente, con distintas opciones de pintura y tratamientos para ciertas partes mecánicas, como con refinamientos técnicos tales como llantas en fibra de carbono (3.700€), un sistema de control de tracción (2.850€) o un cambio automático que te permitirá solo dedicarte a tirar líneas sobre tu carretera de montaña preferida. Lo siento… no hay antídoto.

3 Comments

  1. Todavía recuerdo la cara de pavo que se me quedó cuando en 2004 ví en una revista Italiana la Tesi 2D
    No creo que haya habido nada con tanta invación en chasis en competición desde las ELF. (exceptuando la Briten V 1000)

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