La nueva Harley-Davidson CVO Street Glide ST viene para satisfacer a los amantes de los “baggers” de altas prestaciones, que no renuncian al estilo clásico que ofrece el carenado Batwing.

Custom Vehicle Operation
Con 27 años a sus espaldas, el programa CVO (Custom Vehicle Operation) de Harley-Davidson supone el tope de gama de la marca, en cuanto a diseño y prestaciones se refiere. Si bien al principio, estas motos se distinguían principalmente por incorporar esquemas de pintura exclusivos, solo disponibles el año de su comercialización, con el paso del tiempo se han ido introduciendo cada vez más componentes de alto rendimiento de la colección Screamin’ Eagle, apostando cada vez más por un plus de prestaciones respecto a los modelos estándar.
La moto que hoy nos ocupa, la CVO Street Glide ST, es una de las cinco Custom Vehicle Operation de serie limitada que va a poner en venta la MoCo para este 2026. Un impresionante “bagger”, que junto a dos opciones cromáticas denominadas: Inferno Gray y Electric Coast, se entrega con un motor Milwaukee-Eight de 121 pulgadas, desarrollado junto a los pilotos del Harley-Davidson x Dynojet Factory Race Team. El equipo oficial del campeonato King of the Baggers (KOTB).

Milwaukee-Eight 121 HO
Como os decíamos, el propulsor de la nueva CVO Street Glide ST es un Milwaukee-Eight 121, más concretamente la versión HO (High Output). Que se distingue por montar un árbol de levas y un sistema de admisión de alto rendimiento; no incorporar el sistema de sincronización variable de válvulas, que lleva la versión VVT 121; y tener la capacidad de llegar hasta las 5.900 revoluciones por minuto… sin que salte todo por los aires.
Este inmenso bicilíndrico de 1.977 cc, monta exquisiteces tales como un cárter de aceite fabricado en compuesto ligero. Un filtro de aire Heavy Breather, capaz de respirar un 26 % más cantidad de aire que la versión VVT 121, mejorando así la entrega de potencia y par motor. Un sistema de escape Screamin’ Eagle® Extreme Flow, homologado para su uso en calle, fabricado en titanio y rematado en sus extremos con unas tapas de fibra de carbono forjado. O el sistema de refrigeración que tienen sus cilindros, que mejora su eficiencia a bajas velocidades o temperaturas muy elevadas.

El resultado es que este modelo, junto a su hermana Road Glide, son las dos CVO más rápidas y potentes de la gama Gran American Touring de la firma americana. En el caso de la Street, con una velocidad máxima limitada electrónicamente a 177 km/hora durante 25 segundos; 127 caballos de potencia a 4.900 vueltas; y un monstruoso par motor máximo de 197 Nm a los 4.000 giros.
Rider Safety Enhancements
Como era de esperar, estas cifras van acompañadas de una electrónica capaz de hacerlas asumibles para cualquier mortal. En el caso de Harley-Davidson, este paquete electrónico se denomina Rider Safety Enhancements. Siendo el responsable de modular estas prestaciones según la tracción existente durante los momentos de aceleración, desaceleración y frenado, teniendo siempre en cuenta el ángulo de inclinación de la moto. De esta forma, dependiendo del modo de conducción que llevemos activo variará la intervención de los controles de tracción y deslizamiento por retención; así como de sus frenos combinados con ABS.

Profundizando en el tema de los modos de conducción, estos son ocho y se accede a ellos a través de un botón específico que se puede usar en marcha o parado. Por orden de mayor a menor intervención, tenemos los modos Rain, Road, Sport, Track y Track Plus. A los que habría que sumar otros tres modos personalizables según los gustos del conductor.
Showa/Brembo
Un detalle que destacar en la nueva CVO Street Glide ST es el buen trabajo que se ha hecho en sus suspensiones y frenos. En las primeras, tenemos un equipo totalmente regulable, proporcionado por la nipona Showa. Con una horquilla invertida que ofrece 117 mm de recorrido, que incluye barras con 47 mm de diámetro y tratamiento antifricción DLC (Diamond-Like Carbon). Y en la parte trasera, dos amortiguadores con un recorrido de 76 mm. Cuyos depósitos externos van montados entre el guardabarros trasero y cada una de las dos maletas laterales, con conexiones de acero inoxidable trenzado.

En cuanto a los frenos, el proveedor es Brembo. Con dos pinzas radiales de cuatro pistones y discos de 320 mm, para el tren delantero. Y una axial de un solo pistón para disco de 300 mm, detrás. Un equipo muy deportivo, que actúa sobre unas ruedas de 19 y 18 pulgadas, con sistema de monitorización de presiones (TPMS). Compuestas por unas preciosas llantas negras, fabricadas en aluminio fundido con diseño de 7 brazos; y unos neumáticos Dunlop de medidas: 130/60 y 180/55.
Batwing
Volviendo al principio, una de las características principales de este modelo es su evocador carenado Batwing. Una pieza que combina a la perfección nostalgia y modernidad, gracias a soluciones como un ventilador central ajustable o su eficiente parabrisas tintado en rojo. Ya detrás de él, encontramos un manillar Performance Fused, más ancho y alto que el montado en el modelo estándar; y bajo este, unas protecciones anticaídas Flat-Out Bar, fijadas al chasis. Todo ello muy del gusto Club Style.

Completando el apartado ergonómico, tenemos por un lado un cómodo asiento monoplaza, con su respaldo bastante elevado para mejorar el apoyo de la zona lumbar. Que combina varias texturas, como Alcántara EXO y vinilo geométrico, junto a unas impactantes costuras en Performance Red y el logotipo CVO ST. Y por otro, un ligero juego de plataformas Switchback Collection, fabricadas en aluminio billet e inserciones anti vibraciones de goma.
Inferno Gray vs. Electric Coast
Una de las dudas más importantes a las que tendrá que enfrentarse el futuro comprador de este modelo será elegir entre las dos opciones de color que nos ofrecen para este año. La oscura Inferno Gray, con efectos en rojo cuando la luz incide sobre ella; o la azul Electric Coast. En ambos casos, con la silueta de un águila recorriendo los laterales de la carrocería y el gráfico “Fast Johnnie” sobre la tapa lateral izquierda, como sucede en las motos del equipo oficial en el KOTB.

Elijamos una u otra, el color predominante en motor y chasis es el negro o tonos muy cercanos a este. Como sucede con todas las piezas de fibra de carbono forjado que lleva esta moto. Entre las que tenemos el guardabarros delantero, la consola central del depósito de gasolina o la cubierta del asiento. Un material que obtiene ese característico aspecto durante su proceso de fabricación bajo presión, diferente del tradicional laminado de la fibra de carbono.
Esta proliferación de oscuridad permite que resalten sobremanera los numerosos detalles en Performance Red que tiene el motor, aumentando así la sensación de deportividad y exclusividad. A lo que también colaboran los logotipos del depósito de gasolina y de las maletas laterales, que vuelven a incidir en la combinación cromática rojo y negro.

¡¡¡Bagger!!!
Como buen bagger, en la CVO Street Glide ST no se ha dejado de lado el equipo de info-entretenimiento. Apostando por la tecnología Skyline OS, combinada con una gran pantalla táctil TFT de 12,3 pulgadas y un impresionante equipo de música Rockford Fosgate® Stage II, con dos altavoces. Gracias a todo ello podremos disfrutar de un sistema de navegación integrada, información del tráfico, climatología, mapas… Además de poder conectar mediante Bluetooth unos auriculares inalámbricos con los que acceder vía Wi-Fi a toda la oferta disponible en Apple CarPlay.
Sin lugar a duda, una moto impresionante por muchos motivos, a los que hay que sumar a los ya descritos, un peso de 370 kg en orden de marcha o su precio… unos inalcanzables 53.500 €, que ratifican lo que suelo decir: “hay vidas más baratas, pero no son vida”.

