La Rough Crafts Aeternum Blade es un precioso chopper de estética clásica que en absoluto prescinde de la potencia y capacidades dinámicas de las Harley-Davidson actuales… todo lo contrario.
Fotos: Steeldog Photos

High Neck
La Rough Crafts Aeternum Blade toma como moto donante a una Harley-Davidson Street Bob de 2024. Una moderna cruiser, cuyo chasis softail ha sido transformado, elevando la pipa de dirección en 6,35 cm y adelantándola otro 1,3 cm. Todo ello sin cambiar los 30 grados de lanzamiento originales. Obteniendo lo que se denomina un High Neck.

Permaneciendo en la parte delantera, se ha montado una horquilla artesanal de paralelogramo, donde se combinan piezas mecanizadas mediante CNC a partir de bloques macizos de aluminio, con otras obtenidas con impresión 3D y de fabricación artesanal. Un elemento que cumple su objetivo gracias a un amortiguador Öhlins HD207. Al que complementa detrás un HD503 del mismo fabricante y que actúa sobre el basculante original.

Kustom Snowflake
En cuanto a las ruedas, la Rough Crafts Aeternum Blade monta unas llantas de Fat Boy Design. Más concretamente unas Kustom Snowflake, de 21 y 18 pulgadas, delante y detrás respectivamente. Que van calzadas con neumáticos Metzeler Cruisetec, con medidas: MH90 y 150/70 en el mismo orden. Junto a estas, tenemos un sistema de frenos Beringer Brakes, compuesto por una pinza axial de seis pistones en el tren delantero y una de cuatro para el trasero. En ambos casos acompañadas de discos del mismo fabricante, que necesitaron unos soportes personalizados.
Sin abandonar el tema frenos y a este fabricante francés, el accionamiento sobre el tren delantero se hace mediante una bomba con depósito de fluidos integrado y maneta regulable. Que tiene su gemela en el lado izquierdo para actuar sobre el embrague hidráulico. Y a las que acompañan unos puños Lowbrow Customs.

128 pulgadas
Como buen chopper, en la Rough Crafts Aeternum Blade buena parte del protagonismo se lo lleva su motor… y menudo motor. Se trata de un Milwaukee Eight, al que se ha montado un kit de S&S Cycle para aumentar su cilindrada hasta las 128 pulgadas… lo que llamamos a este lado del charco: 2.100 cc. En el que se ha sustituido la inyección original por un sistema de carburación, con un colector específico y un encendido EFI AMM-P3M8, todo ello proporcionado por Altmann. Y que se completa con un filtro de aire circular acanalado de Rough Crafts.

Por si fuera poco, se ha colocado un intimidante kit de transmisión primaria por correa abierto, BDL Belt Drives LTD. Al que acompaña una transmisión secundaria por cadena, con piñón KCT y cadena RK Takasago; y una carcasa de embrague hidráulico Baker. Para acabar, un sistema de escape artesanal con salida a media altura por el lado izquierdo y configuración 2 en 2, remata la faena.

Gris Nardo
Volviendo a la parte estética, para la fabricación de las piezas en metal y de la carrocería, Winston de nuevo a confiado en el buen hacer de JZO. Crafts. Que han ejecutado un auténtico tributo a la estética Frisco, con un precioso tanque de gasolina y un minimalista guardabarros trasero. Lo mismo ha sucedido a la hora de la pintura, donde volvemos a encontrarnos con un deslumbrante trabajo de Rover Works Custom Paint. En el que, sobre una elegante base en Gris Nardo, tenemos una exquisita combinación de filigranas de metal pulido y finos filetes de distintos colores, que bien merecen una ojeada.

Una decoración que se remata con un asiento de muelles, fruto de la colaboración entre Rough Crafts y Rich Phillips Seat Co.; unos emblemas para el depósito de gasolina de 2 Abnormal Sides, que también firman la decoración que lucen las varillas de los empujadores; y un tapón de gasolina proveniente del catálogo de la marca.

Propio
Antes os hemos hablado del catálogo de Rough Crafts. Pues bien, como muchos constructores de motos, esta marca taiwanesa dispone de un buen número de piezas de fabricación propia o creadas en colaboración con otras firmas. En este chopper sin concesiones, además de las ya mencionadas, tenemos de las primeras las estriberas y el faro delantero con su rejilla. Y de las segundas, los intermitentes ION LED delanteros y traseros (3 en 1), fabricados para la marca por Koso; y en el motor las tapas de balancines y árbol de levas, creados junto a Arlen Ness.
Por último, quiero poner el foco en un elemento creado exprofeso que me ha encantado: el manillar. Un “ape hanger” de una sola pieza, con un exquisito cincelado en oblicuo a media altura, que separa las dos zonas de color en que está decorado… ¡una pasada! Propia de un artista como Winston Yeh.

