La nueva Suzuki GSX-8TT combina el nuevo motor bicilíndrico en paralelo de 776 cc de la marca, con una estética retro que nos traslada a las victorias de Wes Cooley en el AMA SBK.

Neoclásica
Se hacía esperar la llegada de una neoclásica en el catálogo de Suzuki. Y es que toda su competencia, tanto nipona como europea, ya había apostado por esta estética con más o menos éxito. En este caso, la firma de Hamamatsu ha optado por ofrecer un producto de calidad. Combinando su nuevo motor bicilíndrico de 800 con una solvente parte ciclo. Sin dejar de lado una equipación electrónica de primer nivel. Una moto con una estética muy setentera, pero sin estridencias… un modelo que seguro encontrará su hueco en este difícil mercado. Pasemos a conocer la nueva Suzuki GSX-8TT.

GSX-8TT
Para empezar, debemos decir que este modelo, se ha presentado junto a otro más sencillo, denominado GSX-8T, que por ahora no llegará al mercado español y con el que comparte el 99% de componentes. Uno de ellos es su propulsor. Un bicilíndrico en paralelo de 776 cc, que ya conocemos de los modelos GSX-8S y 8R, y que, gracias a su configuración de cigüeñal a 270 grados, ofrece un tacto muy similar al de un motor en “V”. Además, debemos mencionar que este motor está equipado con un sistema de equilibrado, llamado Suzuki Cross Balancer, que ha permitido hacer de él, un bloque ligero y compacto, con un funcionamiento suave y agradable.

En cuanto a sus prestaciones, este bicilíndrico, ofrece unos 83 caballos de potencia máxima, a 8500 vueltas. Con un par motor de 78 Nm a 6800 giros. Unos datos, que gracias al sistema de escape dos en uno y catalizador de doble etapa que equipa este modelo, cumplen con la norma Euro 5+.

S.I.R.S.
Antes, os mencionábamos la electrónica de este nuevo modelo, pues bien, toda ella se encuentra integrada en el “Suzuki Intelligent Ride Sytem” (S.I.R.S.). Un avanzado sistema de ayudas electrónicas donde tenemos tres modos de conducción (SDMS). Que ofrecen distintas entregas de potencia y que interactúan con el sistema de control de tracción (STCS), con tres niveles de intervención y opción de apagado. El acelerador electrónico, “Ride-by-Wire”. Un eficiente “Quicksifter” bidireccional, que permite cambiar de marcha sin embragar. El obligado sistema de frenada asistida, ABS. Y una interesante función, denominada “Low RPM Assist”, que actúa sobre el ralentí, ofreciendo arranques más suaves y facilitando las maniobras a baja velocidad.

KYB
Una vez presentado el motor y la electrónica de la nueva Suzuki GSX-8TT, ahora toca su parte ciclo. Esta gira entorno a un robusto chasis, fabricado con tubos de acero; al que acompaña un basculante de doble brazo de aluminio. Junto a este tenemos unas suspensiones firmadas por KYB, compuestas por una horquilla invertida, con un recorrido de 130 mm; y un único amortiguador, con sistema de bieletas, ajustable en precarga.

Respecto al tema ruedas, esta Suzuki monta unas llantas de 17 pulgadas, fabricadas en aluminio, con un bonito diseño de diez brazos. Que albergan neumáticos Dunlop SPORTMAX Roadsport 2, de medidas: 120/70 y 180/55. Una elección que ofrece un buen compromiso entre deportividad y uso diario. Por último, una combinación de dos pinzas radiales, para discos de 310 mm de diámetro, en el tren delantero; y una axial para uno de 240 mm, ambas firmadas por Nissin, completan una parte ciclo eficiente y ajustada a las características de esta moto.

Herencia
Retomando el tema estético, la nueva Suzuki GSX-8TT está inspirado en uno de esos modelos que todo buen aficionado conoce: la Suzuki GS1000S de 1979. Una moto que con el soporte técnico de Yoshimura permitió a Wes Cooley ganar el AMA SBK en 1979 y 1980. Este guiño al pasado es especialmente evidente en su cúpula, a la que acompaña una quilla, lo que mejora su aerodinámica, dotándole además de un carácter más deportivo. Otros detalles que tenemos que mencionar y que dan a la Suzuki GSX-8TT su aspecto neoclásico son, sus retrovisores, montados en los extremos de su manillar cónico. El tapizado de su asiento. El acabado en negro de su motor. Y dos emblemas que aparecen a ambos lados del radiador, que juegan con el número 8, como si de la bola negra del billar se tratara.

Colores… y precio.
Para acabar, he de deciros que para este 2025 esta moto se va a comercializar en España en dos colores que van a poner muy difícil la elección a sus futuros propietarios. En “Verde Perla Mate”, con ruedas en color dorado; y en “Negro Brillante Glaseado”, con llantas en rojo. Ambos acabados a un precio de 11.760 €. A los que hay que sumar una sobrevaloración de la moto que entreguemos de entrada de 770 €… Más fácil no nos lo pueden poner.

