La Infinity Shovelhead BT4, es la cuarta Harley Davidson fabricada por Masumi Tsuchino inspirada en las Board Tracker. Unas motos que competían en los peligrosos óvalos de madera de los Estados Unidos, durante las primeras décadas del pasado siglo.

Board Track
Para entender este proyecto de Masumi Tsuchino, alma mater de Infinity Inc., hay que mencionar las Board Track. Estas carreras que tuvieron su apogeo en los «locos veinte» del pasado siglo, se celebraban en circuitos ovales fabricados con tableros de madera. Una solución constructiva barata, pero que requería un alto coste en mantenimiento, lo que recortaba su vida a útil a poco más de un par de años.
En estos precarios circuitos compitieron marcas como Henderson, Cyclone, Indian y cómo no… Harley Davidson. Motos que bien podemos definir como las antepasadas de las actuales deportivas. Estas motos se caracterizaban por su estrechez, manillares bajos y sus ruedas muy altas. Soluciones técnicas que las hacían lo más rápido que había en la época sobre dos ruedas.

Pese al éxito del formato entre los espectadores, con gradas a pie de pista, donde se podía ver toda la carrera. En especial los constantes adelantamientos, donde se aprovechaban los rebufos y los altos peraltes de estos circuitos. Pero la peligrosidad y constantes accidentes mortales provocó el abandono de algunas de las marcas principales, llevando a esta competición a la decadencia y desaparición.

Híbrida
Una vez conocida la inspiración, debemos conocer la moto donante, en este caso para ser exactos… motos. Ya que el motor usado en este proyecto es un Shovelhead, proveniente de una FXE de 1975; y el chasis, un rígido de un Panhead. Ambos de Harley Davidson y con suficiente historia y solera como para escribir largo y tendido.
Pero no os confundáis, la Infinity Shovelhead BT4 no es una suerte de mezcla de piezas de otras motos, puestas con cierto buen gusto. Todo lo contrario, se trata de un ambicioso proyecto en cuanto a soluciones técnicas y diseño, que nos muestra la capacidad creadora de Masumi Tsuchino.

Shovelhead
Empezaremos por ver el trabajo realizado en el propulsor. Este “Shovel” monta un kit de primaría con la correa a la vista, hecho en aluminio, del catálogo de Belt Drives Ltd. Junto a él, tenemos un cambio de marchas manual, en el que debido a la falta de espacio hubo que adaptar sus conexiones. Un filtro de aire, que ha recibido un tratamiento de chorro de arena y anodizado, obteniendo un fino acabado en negro mate. Un obligado sistema de arranque a patada. Y, por último, un corto sistema de escape artesanal, en color negro y salida por delante del motor en el lado izquierdo… una solución poco vista.

Panhead
Como os adelantábamos, la Infinity Shovelhead BT4 monta un chasis rígido Panhead. Un cuadro cuyo triangulo trasero ha sido estrechado para conseguir ese aspecto Board Tracker buscado. También ha sufrido este mismo camino su horquilla. Una réplica de una VL de la MoCo de los años cuarenta, que incluye una espectacular tija superior de Visionary Cycle Products, sobre la que van atornillados unos semimanillares fabricados por el propio Masumi.

En cuanto a las altas y delgadas ruedas de radios de esta moto, de medidas: 21 pulgadas delante y 19 detrás, vuelven a ser de fabricación propia. Montando unos curiosos frenos de tambor de S·Proud. Que, gracias a sus bujes, se aprovecha de un proceso llamado “super regeneration”, que mejora considerablemente la potencia de frenado.

Carrocería y depósitos
Pasemos ahora a la carrocería de esta elegante transformación, que como era de esperar sigue fiel al concepto de estrechez y estoicidad del resto del conjunto. Para ello, se ha fabricado un depósito de gasolina principal de forma cónica, donde encontramos un velocímetro de MotoGadget y un tapón de llenado de latón; uno secundario, situado debajo del asiento; y uno para el aceite, que va por detrás del anterior. Por último, un escueto guardabarros trasero, modificado a partir de un delantero de una Sportster; y un soporte lateral para la matrícula, completan el apartado carrocería. Todo ello pintado en un cásico gris medio, con algún filete en rojo, negro y blanco.

Detallitos
Ahora, por menciones, fijémonos en el asiento de la Infinity Shovelhead BT4. Se trata de una reproducción del clásico H&F Mesinger. Un precioso monoplaza, que se fabricaba en New York y que era uno de los más usados en las Board Trackers. Acompañándolo, tenemos nuevas muestras del buen hacer de este constructor japonés, como los puños del manillar, la maneta del freno delantero y los reposapiés. Donde entre los primeros, el derecho, hace un guiño a los primeros diseños de Harley Davidson, incorporando un acelerador interno. La segunda, con su estilo vintage, nos traslada de una patada a los primeros años de la industria de las dos ruedas. Y los terceros, que además de tener un aspecto increíble, gracias a su colocación, ayudan a hacer más agradable la conducción, muy forzada por los semi-manillares.

