La Norton Atlas Apex, es la versión más completa de la nueva “adventure” de cilindrada media que ha presentado esta mítica marca británica. Una moto elegante, moderna y accesible gracias a sus cotas, prestaciones y contenido precio de 10.950 €.

Equilibrio
Las nuevas Norton Atlas vienen a posicionarse en el complicado segmento de las “adventure” de cilindrada media, aplicando su propia receta. Esta se basa en ofrecer un producto con una estética elegante y moderna, en sintonía con el resto de la gama. Que combine un ligero chasis multitubular de acero, con un accesible bicilíndrico de 585 cc y un completo paquete electrónico. Todo ello con un precio contenido, que en el caso de la versión básica será de 9.750 €, sin contar con los impuestos, aumentando hasta los 10.950 € para el modelo Apex, en el que nos vamos a fijar en esta entrada.

Familia
Como os decíamos, en este resurgir de la firma Norton, propiedad de TVS Motor Company, se ha querido aplicar a todos sus modelos una imagen de marca propia. Unas líneas por las que rápidamente distingamos a sus motos respecto a las de otros fabricantes. Como es lógico, la nueva Norton Atlas, gracias al jefe de diseño Simon Skinner, también participa de esta máxima… a pesar de ser una trail, con todas las necesidades funcionales que obliga este segmento.

Por ello, en la Norton Atlas no encontramos ningún excentricismo, con unas líneas suaves y fluidas, con muy pocos elementos superfluos y contadas fijaciones a la vista. Además, las cuatro opciones cromáticas que se ofrecen: Matrix Black, Trophy Silver, Verona Green y Sinopia Orange, a las que se suma el Glacier Blue en el caso de la versión Apex, son todas especialmente elegantes, con cierta influencia del sector de las cuatro ruedas, aumentando con ello la sensación de equilibro.

Funcionalidad
Retomando el tema de las necesidades funcionales que acompañan a cualquier moto “adventure”, una de las principales es su ergonomía, donde también participan sus dimensiones. Entre estas últimas, tenemos un peso en orden de marcha sin combustible de tan solo 192 kg; una distancia al suelo desde su asiento de 845 mm; una entre ejes de 1.465 mm: y un ángulo para su dirección de 25,7 grados. Todo ello, con un centralizado de masas óptimo… una de las prioridades del equipo de diseño; y una carrocería que permite moverse al piloto cómodamente cuando va de pie, siempre bien protegido por su pantalla ajustable en altura. Por si fuera poco, este modelo ofrece la opción de ajustar también las estriberas y la distancia de las manetas. Unos buenos detalles a los que se une un resistente manillar cónico de aluminio.

Bicilíndrico
Respecto al mencionado bicilíndrico de 585 cc con refrigeración líquida que monta este modelo, deciros que la superficie de sus cilindros va recubierta de una pulverización de plasma atmosférico (APS), que crea una capa protectora contra el desgaste y la corrosión; y que cuenta con una configuración de cigüeñal de 270º. Ofreciendo unas prestaciones en consonancia con la competencia, entre las que tenemos 69 caballos de potencia máxima a 9.300 vueltas y un par motor de 57.5 Nm a 7.500 giros.
También tenemos que mencionar un par de detalles de calidad que acompañan a este propulsor. Como la presencia de un cómodo embrague antirrebote; y de un sistema “quickshifter” bidireccional, que permite tanto subir como bajar marchas sin utilizar el embrague.

Seguridad
Otro de los ingredientes de para esta receta con la que Norton quiere posicionarse en este segmento, es la presencia de una electrónica de primer nivel. Para ello, se ha contado con Bosch, que proporciona su IMU (unidad de medición inercial) de seis ejes, sensible al ángulo de inclinación. Un elemento que participa en el nivel de intervención de los sistemas de control de tracción, de elevación de la rueda delantera y trasera, el de crucero dinámico, así como del ABS. Por si fuera poco, en el caso de la versión Apex, también se dispone de frenada combinada y de retención del vehículo.
Todos estos sistemas de seguridad, además del navegador y la App de conectividad Norton Rider, se gestionan de manera fácil e intuitiva a través de su pantalla TFT táctil de ocho pulgadas y las botoneras de sus piñas, donde además tenemos un selector tipo joystick. Desde donde también se podremos elegir uno de los cinco modos de conducción de que dispone esta Norton: Urban, Rain, Sport, Tour y Enduro. Como os decíamos, un paquete electrónico muy completo.

Ajustable
Pasemos ahora al apartado ciclo de la Norton Atlas Apex, que como todo lo visto hasta el momento cumple con nota. Para empezar, todo gira alrededor de un chasis multitubular de acero, que usa el motor como elemento estructural. Reduciendo así el peso de manera significativa sin perjudicar la resistencia y efectividad del conjunto. Junto este, tenemos unas suspensiones totalmente regulables firmadas por KYB. Compuestas por una horquilla invertida, con barras de 43 mm de diámetro y 180 mm de recorrido; y un amortiguador trasero, con ajuste hidráulico integrado para la precarga, que actúa sobre un basculante de doble brazo fabricado en aluminio.
Las ruedas de este modelo están compuestas por unas llantas de aluminio de 19 y 17 pulgadas de tamaño, delante y detrás respectivamente. Calzadas con neumáticos Eurogrip Explo R Plus, de 110/80 y 150/70, en el mismo orden. Y donde encuentran también alojo, dos discos semiflotantes de 310 mm, con pinzas radiales Bybre (una marca del grupo Brembo) todo ello en el tren delantero; y un único disco trasero de 270 mm con su correspondiente pinza axial.

¿Por qué una Atlas Apex?
Para acabar, vamos a fijarnos en más detalles de calidad que pueden influir a la hora de comprar una Norton Atlas. A nivel “pijadas”, esta moto incluye un arranque sin llave, mediante Bluetooth, que además permite levantar el asiento y abrir el tapón del depósito de gasolina; un puerto USB-C, donde conectar y cargar nuestros dispositivos; y faros LED de doble proyector, que varían su intensidad según la velocidad.
Si optamos por la versión Apex, por 1.200 € más tendremos: además de todo lo ya visto el sistema de monitorización de la presión de los neumáticos; un soporte trasero para el tourpack y las maletas laterales; puños calefactables; y luces de giro y de cortesía para el estacionamiento. Todo ello, con 36 meses de garantía sin kilometraje y asistencia en carretera… ¡suena bien! ¿no?

