La nueva KTM 790 Duke 2027 promete un mejor tacto gracias a las mejoras en ergonomía y parte ciclo incorporadas en esta tercera generación de “The Scalpel”.

Cuestión de familia
Lo primero que llama la atención de esta tercera generación de la KTM 790 Duke es su carrocería. Inspirada en sus hermanas mayores, incluye un carenado delantero de mayor tamaño, con un mejor coeficiente aerodinámico; y un nuevo depósito de gasolina de acero, con una capacidad de 13,5 litros, que proporciona una mejor posición de conducción.
Junto a esta y manteniendo la coherencia estética del conjunto, tenemos un nuevo faro LED, cuyas luces de posición y diurnas está localizadas en el borde exterior; junto a una luz de cruce central, que se activa según las condiciones lumínicas. Y un “dashboard” de 5 pulgadas, con cristal laminado antirreflejos. En ambos casos, otra vez muy similares a los montados en las 990 y 1390.

Cuestión de posición
Menos apreciable a simple vista son las mejoras en el aspecto ergonómico que incorpora la nueva “Scalpel”. Además del mencionado depósito de gasolina, tenemos un manillar cónico ajustable, con un ángulo más abierto. Un nuevo asiento, más estrecho en su parte delantera, con una textura que proporciona un agarre óptimo. Y unas estriberas situadas 2 mm más atrás y 7 mm más altas, fijadas sobre un soporte forjado que permite montar el cambio invertido de competición sin necesidad de accesorios. Todo ello, con dos kilos menos de peso, respecto a la versión anterior; una distancia entre ejes de 1.475 mm; y una altura libre al suelo de 186 mm… ¡menudo juguete!

Cuestión de peso
Profundizando en el tema peso, esta reducción de dos kilos se ha conseguido en buena parte gracias al conjunto que hacen el chasis, subchasis y basculante. El primero, un multitubular de acero al cromo-molibdeno, que utiliza el motor como elemento portante; el segundo, fabricado en aluminio fundido en una sola pieza, en el que se integran la caja de filtro y las tomas de aire laterales; y el último, de tipo celosía abierta, hecho en fundición a presión, y donde va anclado directamente el amortiguador trasero.
Sin abandonar la parte ciclo, la nueva KTM 790 Duke incorpora un nuevo equipo de suspensiones WP Apex, fácilmente ajustable en cinco clics. Formado por una horquilla con nuevas pletinas de dirección, que incluye barras de 43 mm de diámetro y 150 mm de recorrido, con tecnología de función dividida. Lo que se traduce en que la comprensión se ajusta en la botella izquierda y la extensión en la derecha. Un amortiguador con asistencia de gas y muelle lineal, que ofrece un recorrido de 170 mm. Y una novedad en este modelo: un amortiguador de dirección, montado en la tija inferior.

Cuestión de experiencia
Para acabar con tema de la ciclo de esta moto, sus ruedas están compuestas por unas llantas de 17 pulgadas, de aleación, con un bonito diseño de cinco brazos en “Y”. En ellas encuentran acomodo unos neumáticos Pirelli Diablo Rosso IV, de medidas: 120/70 y 180/55. Sobre las que actúan unos frenos desarrollados íntegramente por WP, gracias a la experiencia cosechada en años de competición de esta marca del grupo. Compuestos en su tren delantero por dos pinzas radiales de cuatro pistones y discos flotantes de 300 mm, accionadas por una bomba radial. Y en la parte trasera por una pinza de anclaje axial, de un único pistón, y disco 240 mm, cuya palanca ha sido reposicionada para mejorar su uso.

Cuestión de potencia
En cuanto al propulsor de la KTM 790 Duke 2027, este no es otro que el más que testado bicilíndrico en paralelo LC8c (Liquid Cooled 8 Valve compact) de 799 cc. Un motor que ofrece 105 caballos de potencia máxima a 9.500 vueltas. Junto a un par motor de 87 Nm a 8.000 giros. Y que en el caso de la versión L, apta para el permiso A2, baja hasta los 95 CV a 8.000 rpm. Siempre cumpliendo con la restrictiva norma Euro 5+, gracias a su nuevo sistema de escape, con tres sensores lambda. Donde en la fabricación de su silenciador se ha optado por un nuevo proceso constructivo denominado laminado, donde se elimina la cubierta que lo cubre y solo se requiere una única soldadura, que en este caso queda oculta en la parte interior.

En cuanto a la electrónica que acompaña a este motor, tenemos tres modos de conducción: Sport, Street y Rain. Que varían el tacto del acelerador electrónico, la potencia disponible y el nivel de intervención de los controles de tracción, elevación de la rueda delantera y el ABS. Por cierto, existe la posibilidad de activar el modo Supermoto ABS, si lo que buscas es que la rueda trasera baile como una loca sobre el asfalto.

Cuestión de precio
Para acabar, deciros, que este nuevo modelo de KTM, se ofrece en dos opciones cromáticas: naranja o negro. En ambos casos en un más que interesante precio de 8.799,00 €. Al que podemos sumar algunos cientos de euros si nos dejamos engatusar por la larga lista de accesorios y packs electrónicos que nos ofrecen desde Mattighofen.

Entre los mencionados packs electrónicos, tenemos dos muy interesantes el Track, que activa el modo de conducción Track y el control de salida; y el Tech, que suma al anterior la posibilidad de ajustar el freno motor, además de incluir el Quickshifter+ y el control de crucero. En cuanto a los accesorios, ya sabes… una tapa para el asiento del acompañante, dos escapes más eficientes y varias opciones de asientos, cúpulas y retrovisores. Lo dicho unos cientos de euros más, si no miles, si eres un poco caprichoso.

