La KTM 990 Duke R es la respuesta para aquellos que quieren una moto polivalente para entrar en circuito. Una incoherencia… ¿Quién sabe?
Como apuntábamos anteriormente, la nueva KTM 990 Duke R no deja de ser una naked deportiva que ofrece un uso con cierta polivalencia. Es verdad que en Mattighofen la han afilado para no decepcionar a aquellos que les gustan las tandas en circuito, pero sigue manteniendo ciertas cualidades que no impiden su uso a diario. Buen ejemplo de ello pueden ser las posibilidades que ofrece a la hora de adaptar la posición de conducción. Su eficiente electrónica, que incluye cuatro mapas de conducción. O el agradable tacto de su motor. Por todo ello, merece que le echemos un vistazo.

Ergonomía para circuito
Vamos a empezar por las características que distingue a esta versión R de la Duke estándar. Unas diferencias que denotan sus malas intenciones. Para empezar, la altura del asiento aumenta en 15 mm (840 mm), lo mismo que la distancia libre al suelo (210 mm). Lo que unido al reposicionamiento de las estriberas: 12,5 mm hacia arriba y 33 hacia atrás, permite un mayor ángulo inclinación. Además, para no defraudar a nadie, este modelo permite ajustar la posición del manillar y se puede adquirir como extra unas estupendas estriberas, con cuatro posibilidades de ajuste.

Más dura
Como buena “Ready to Race”, el tacto de la KTM 990 Duke R 2026 es bien duro. Esto es gracias a su chasis y suspensiones. El primero es un multitubular fabricado en acero al cromo molibdeno, que usa al motor como elemento estructural. Al que acompaña un basculante de aluminio, en el que se ha trabajado especialmente su capacidad de flexión, para que se adapte al terreno de la manera más eficiente posible. Por último, un subchasis de aluminio completa el cuadro de esta austriaca.

En cuanto a las suspensiones, como no podía ser de otra manera, son una WP. Una firma propiedad de KTM AG. Que en el caso de este modelo están compuestas por un amortiguador Apex, con sistema de bieletas y un recorrido de 140 mm; y una impresionante horquilla de cartucho de la misma familia, con barras de 48 mm y recorrido de 143 mm. Ambas totalmente regulables.

Un tiralíneas
Siguiendo con la parte ciclo, solo nos queda hablar de las ruedas. Estas, están compuestas por unas llantas de 17 pulgadas de fundición de aluminio; y unos neumáticos Michelin Power Cup 2, de medidas: 120/70 y 180/55. A las que acompañan un contundente equipo de frenos firmado Brembo. Donde encontramos en el tren delantero, dos pinzas radiales de cuatro pistones, modelo Stylema, accionadas por una bomba ajustable MCS, junto a unos discos de 320 mm. Y en el trasero, un único disco de 240 mm, para una pinza axial de un pistón.

947
Ya en otro orden de cosas, una de las diferencias más importante de la R respecto al modelo “normal” son sus prestaciones. Ambas motos montan una versión actualizada del LC8c, con 947 cc de capacidad en sus cilindros paralelos. Un propulsor muy compacto que gracias a un mapeado específico, permite llegar a la R hasta los 130 CV de potencia, con un par motor de 103 Nm. Todo ello, para un peso en seco de tan solo 179 kg, cumpliendo la Norma Euro 5+ y con un consumo más que correcto, que ronda los 5 litros a los 100 km.

Además, la nueva KTM 990 Duke R incorpora una electrónica a la altura de sus prestaciones firmada por Bosch. Que incluye un acelerador tipo Ride By Wire; cuatro modos de pilotaje (Street, Sport, Rain y personalizable), a los que se pueden unir como opción tres más; y un sistema de control de salida, que da muestra de sus intenciones.

Polivalencia
Una vez hemos puesto los dientes largos a los quemados de los circuitos, toca centrarnos en las razones por las que seguimos pensando que este modelo es medianamente polivalente. Además del mencionado manillar plano, ajustable en su posición; y su triángulo ergonómico, más o menos asequible… a pesar de lo dicho anteriormente, esta moto está equipada de una pantalla TFT de 8,8 pulgadas, con diseño apaisado. A la que acompaña una toma USB-C y un cómodo control de crucero, lo que mejora sensiblemente las posibilidades de viajar con ella.

También podemos profundizar en el aspecto polivalente de este modelo si miramos con un poco de interés el catálogo de accesorios. En el que tenemos un asiento 22 mm más bajo. Al que podemos sumar un asiento para el acompañante y el correspondiente kit de estriberas. Y también un juego de bolsas laterales rígidas. En resumen, una deportiva sin carenados, con un precio en España de 15.699 €, con la que no tendremos excusas para usar a diario… si queremos.

