BOLT 32 “LA BESTIA”, BMW R100RS

DE TURÍSTICA SETENTERA A CAFERACER RADICAL

Foto 01 Bolt Motor Co #32

Si por algo es reconocible el trabajo de Bolt Motor Co es por su crudo minimalismo. Una impronta que incorpora a todas sus motos, en las que no hay lugar para lo superfluo, solo una mimada mecánica y lo justo. Así dicho, puede parecer fácil, pero entonces: ¿Por qué uno se queda hipnotizado mirando estas motos? Vamos a analizar la Bolt 32 a ver si somos capaces de dar con la razón de esta patología.

De turística a caferacer

Son muchos los caferacer que toman como moto donante modelos muy alejados de esta estética. Turísticas, deportivas, naked´s e incluso custom´s ofrecen sus cuadros y motores para que estos constructores creen sus motos aportandoles su propia personalidad. Para la Bolt 32, se tomó como punto de partida una turística BMW R100RS de primera generación. Una moto que revolucionó el panorama de finales de los setenta gracias a su gran carenado que le permitía alcanzar casi los 200 Km/h de una manera cómoda. Pero no ha sido esta protección plástica y otras delicatesen ya caducas de esta alemana las que la convirtieron en la elegida. Ha sido su cuadro y sobre todo su motor. Dos elementos que son los únicos en permanecer en esta auténtica mutación.

Foto 09 Bolt Motor Co #32

Boxer, boxer…

En la Bolt 32, a pesar de partir de una moto bien cuidada, se ha decidido revisar completamente su bicilíndrico boxer. Dotándolo de la fiabilidad que todo buen taller debe dar a sus construcciones. Por que como aseguran en Bolt Motor Co: sus motos cumplen con la ITV y se pueden usar a diario… como cualquier moto estándar.

Foto 08 Bolt Motor Co #32

Siguiendo con el tema del motor, este clásico boxer de 980 cc, dos válvulas por cilindro y refrigeración aire, entregaba de origen unos 70 caballos de potencia combinados con un par de 76 Nm. Unas cifras que no están nada mal, pero que han sido mejoradas gracias a la instalación de un par de filtros de aire de alto rendimiento de K&N, claramente visibles tras los carburadores Bing; la creación artesanal de un espectacular sistema de escape 2 en 1, rematado con un silencioso de la italiana Spark, con salida por debajo del asiento; y mucho, mucho mimo del experto equipo de Bolt Motor Co.

Foto 02 Bolt Motor Co #32

Parte ciclo honesta

Procurando mantener una estética retro pero contundente, casi de bobber, se ha optado por una parte ciclo sin extravagancias, montando soluciones eficaces, pero no demasiado Racing. Entre estas, destaca el tren delantero, donde se han adaptado unas barras de horquilla proveniente de una BMW K100, con tijas fabricadas mediante CNC y fuelles de goma. Sobre estas se ha montado un juego de pinzas axiales Brembo, acompañadas de latiguillos Goodridge y discos lobulados Galfer. En cuanto a la parte trasera, se han colocado dos amortiguadores Hagon, completamente negros como el resto de la parte ciclo salvo las llantas. Estas últimas, también provenientes de una BMW, combinan radios cromados con arcos anodizados en rojo, y sobre ellas encuentran acomodo unos grandes, muy grandes, neumáticos Avon.

Foto 05 Bolt Motor Co #32

Actitud caferacer

Con lo que os hemos dicho hasta el momento, la Bolt 32 bien podría ser un bobber, pero no… es un auténtico caferacer gracias en buena medida a su triángulo ergonómico, muy deportivo. Esto se consigue con unos mandos muy retrasados y relativamente altos; unos semi-manillares montados por debajo de la tija superior, con puños Biltwell; y un asiento bastante estrecho y largo, que permite moverse cómodamente alrededor del depósito de gasolina, adaptando el pilotaje a lo que exija la carretera.

Foto 03 Bolt Motor Co #32

Minimalista pero completa

Si antes le aplicamos el adjetivo minimalista a la Bolt 32, en ningún caso queríamos decir que prescindiera de ningún elemento obligatorio a favor de la estética, todo lo contrario. Si bien no hay lugar para lo superfluo, la Bolt 32 está cargada de buenas piezas que cumplen con nota con lo que se puede pedir a una moto. Empezando por su completa instrumentación digital MotoGadget, que a pesar de su discreto tamaño ofrece toda la información necesaria. Tampoco le va a la zaga su iluminación, compuesta de una clásica óptica delantera de sección circular, pero con tecnología LED; una minúscula luz trasera alojada en el sub-chasis; y unos intermitentes, también MotoGadget, instalados en los semi-manillares y el porta-matrícula. Por último, sus eficientes retrovisores Highsider, completan este apartado.

Foto 07 Bolt Motor Co #32

Estética, siempre la estética

Para acabar con este repaso a la Bolt 32, vamos a fijarnos en su carrocería. Una tarea fácil, ya que solo está compuesta del depósito de gasolina original; un pequeño guardabarros delantero, pintado también en negro; y el mencionado asiento, que está tapizado en un elegante ante negro con costuras rojas. Así dicho, parece poco y quizás lo sería, si no fuera por la librea que cubre el depósito de gasolina y que le da buena parte de su personalidad. Un exquisito trabajo hecho con una pintura especial con la que se obtiene un acabado envejecido, y que combina una base en negro, con los dos laterales pintados en plateado y dos bandas en color rojo, tipo “Metal Flake”, a juego con las llantas, cruzandolo de arriba abajo… precioso y una de las razones de esta patología que compartimos muchos: los detalles.

Foto 06 Bolt Motor Co #32

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